“Estudia y tendrás trabajo de por vida.” Nos mintieron.

El modelo de trabajo que desempeñaron nuestros padres está en vía de extinción. Nos educaron para aspirar a un puesto fijo, localizado, desarrollando las mismas funciones hasta la ansiada jubilación. “Hijo, tienes que colocarte en una gran empresa, como tu padre” nos decían. La formación era la llave para acceder y tras haber sido contratados, se limitaría a leves reciclajes pagados por la empresa. Nos mintieron.

El concepto de trabajo ha cambiado vertiginosamente dejando a muchos atrás.
Y no será por no estar avisados; en 1995, Jeremy Rifkin profetizó en su libro “El fin del trabajo” que todo trabajador que pueda ser sustituido por una máquina, lo será. El paso del tiempo no para de darle la razón.

Si no queremos ser suplantados por un robot, estamos obligados a evolucionar como profesionales. Nos enfrentamos a una realidad laboral cambiante.
Dejamos de “ser un oficio” y nos convertimos en personas que solucionan problemas y cubren necesidades. Ya no nos valoran exclusivamente por nuestros títulos. La formación es continua y no estará limitada a un único sector.
También implica deslocalizarnos. Se acabó buscar trabajo en tu provincia, incluso en tu país. Se da por sentado que hablas idiomas y manejas las tecnologías de la información.

Los esfuerzos por buscar empleo han de tender a que el trabajo nos encuentre a nosotros.
Tu objetivo debe ser desarrollar una marca personal atractiva para las empresas con el fin de que cuenten contigo para proyectos. ¿Para qué tener un empleado con una cualificación específica pudiendo acceder a un sin fin de especialistas?
Ello te obliga a diferenciarte, a demostrar tus habilidades, a ser proactivo.
Tu Curriculum sólo es lo que tú dices que sabes hacer y has hecho. Ya no es suficiente. Demuéstralo. La nueva pregunta es: ¿qué sabes hacer?

Resignándote a los portales de empleo, te arriesgas a una condena al paro. Gran parte de las ofertas de empleo no salen a luz pública. He comprobado personalmente como Linkedin es una fuente de oportunidades profesionales. Las políticas de ahorro de costes han llevado a los reclutadores a abandonar métodos de pago tradicionales (Infojobs, ETTs) y buscar en redes sociales profesionales. Antes acumulábamos diplomas y años de experiencia. Hoy en día, de nada te servirán si no tienes visibilidad. Estar bien posicionado es más importante que el expediente más brillante.

Se critica a las universidades por no preparar a sus alumnos para el mercado laboral. Pero, ¿cómo formar en habilidades que aun no existen? La formación reglada siempre irá por detrás de las necesidades reales. Dos años de paro son tiempo suficiente para autoformarte y mejorar tu empleabilidad. Identifica los perfiles que se demandarán en los próximos años y ponte a estudiar. Cuida tu reputación online y difunde tu marca personal. Es el nuevo “sales colocado”.

¿Cuantas empresas creadas en el siglo XX seguirán funcionando en 10 años? Muy pocas. El progreso desbancará a aquellas que no se adapten a la nueva realidad. El modelo empresarial, clásico, conservador, jerarquizado y vertical ya avanza más por inercia que por competitividad real. En la empresa con futuro, el que era tu supervisor hace un mes, hoy está bajo tu dirección porque, para este proyecto, tú eres el más indicado para liderarlo. La jerarquía cambia en función de las necesidades de la compañía. No es ciencia ficción, ya está pasando.

Y tú, ¿estás preparado?

3 Comments

  1. Geekeando en Analytics 9 febrero, 2016
    • Gorka Goikoetxea 9 febrero, 2016
  2. Marcelo 10 febrero, 2017

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